‘Caso Púnica’ | Marjaliza acusa a Granados de llevarse el 20% en las operaciones inmobiliarias de Valdemoro

► El cerebro de la trama Púnica acusó al exconsejero madrileño ante el juez
► Se habría llevado entre 3.000 y 6.000 euros por vivienda entre 1999 y 2007
► También dijo al juez que pagó mítines a Tomás Gómez por adjudicaciones
David Marjaliza, socio del exconsejero madrileño Francisco Granados en la trama Púnica
David Marjaliza, socio del exconsejero madrileño Francisco Granados en la trama Púnica

Madrid, 17 mayo 2016 (CERES TV / AGENCIAS)

David Marjaliza, presunto cerebro de la trama Púnica, acusó al exconsejero madrileño Francisco Granados de hacerse con hasta el 20% de las operaciones inmobiliarias que su empresa desarrolló en Valdemoro cuando éste era alcalde, a través de una sociedad en la que figuraba la mujer de su jefe de gabinete Ignacio Palacios.

“Corrupción generalizada” era la situación en este ayuntamiento madrileño, según la describió durante las 13 horas de confesión el pasado mes de junio ante el juez del caso Púnica, Eloy Velasco, a las que han tenido acceso Efe y Europa Press. Los empresarios de la trama se hacían con terrenos del municipio que sistemáticamente eran recalificados por orden de Granados, embolsándose este su comisión del 20% en cada operación.

Marjaliza explicó que cuando el ‘popular’ Granados llegó a la alcaldía él era un “promotor mediano” y como la política del suelo “depende de la potestad municipal empezamos una relación más fluida”.

Fue entonces, prosigue Marjaliza, cuando Granados le propuso aliarse con otro promotor mayor de la zona, Ramiro Cid Sicluna, para crear juntos una sociedad inmobiliaria en Valdemoro, cuyo nombre no llega a recordar porque después la vendió y alegó además llevar ocho meses “perdido”, aludiendo a su estancia en prisión, de dónde salió en diciembre después tras abonar 100.000 euros de fianza.



“Ahí empieza el tema”, destaca Marjaliza, al relatar que finalmente la sociedad la constituyó con ese promotor y la mujer del jefe de gabinete de Granados, Ignacio Palacios, a la que correspondía un 20% de las ganancias, si bien ese dinero era realmente para el exconsejero madrileño, que se hizo con entre 3.000 y 6.000 euros por vivienda entre 1999 y 2007.

Granados decía a Marjaliza qué terrenos comprar

De este modo, Francisco Granados, que también era exsecretario general del PP de Madrid, se “llevó” dinero “contante y sonante” con las adjudicaciones de suelo en las que intervenía la trama Púnica y que entendía como un “negocio” a partir del cual alcaldes y empresarios sacaban un “margen” de beneficio, según el audio de la declaración del constructor.

El imputado dijo que era sencillo para el Ayuntamiento adjudicar las promociones a una determinada empresa porque los pliegos eran “tan amplios que es fácil que haya una decisión política a un lado u otro, y eso no hay técnico que pueda tumbarlo”.

“Pero Granados no estaba en la mesa de negociación, ¿bastaba con una indicación política?”, le preguntó entonces el juez, a lo que contestó: “Sí, con una indicación política bastaba, había tanta subjetividad que era muy fácil”.



De hecho, él ya sabía con antelación los terrenos rústicos que debía comprar porque se iban a recalificar a urbanizables, gracias a las reuniones que mantenía con Granados, quien le decía qué suelo adquirir.

Pagó mítines a Tomás Gómez como comisión

David Marjaliza aseguró también al juez de la Audiencia Nacional que pagaron “mítines, banderolas, bebidas, muchas cosas” al socialista Tomás Gómez cuando este era alcalde de Parla (Madrid) a cambio de la adjudicación de “seis o siete parcelas” para la construcción de viviendas.

El cerebro de la trama Púnica relató que se pagaban comisiones a ayuntamientos por la adjudicación de parcelas para la construcción de viviendas protegidas.

“Me decían, ¿quieres viviendas en este suelo? Sí. Preséntate a este concurso. Nos presentábamos a veinte parcelas y nos adjudicaban cuatro. En el caso de Parla, nos adjudicaron seis o siete por un total de cuatrocientas y pico viviendas”, relata Marjaliza.

Asegura que el intermediario en esas negociaciones era su socio y exalcalde de Cartagena José Antonio Alonso Conesa, a quien la trama daba el dinero para las comisiones, y tiene claro que en el 98% de las adjudicaciones de viviendas protegidas se pagaban comisiones.

Según su declaración, la trama Púnica también pagó contraprestaciones al alcalde socialista de la localidad madrileña de Pinto, Antonio Fernández, por la construcción del proyecto comercial y empresarial Plaza Éboli, pagos que no hizo el propio Marjaliza, sino su mano derecha, el también empresario José Luis Capita.



“Allí lo que se hizo fue un concurso con el grupo Sonae portugués. Nosotros nos quedamos con la parte del hotel y las oficinas y el grupo Sonae con la parte comercial”, aseguró el promotor al juez.

El juez Velasco acordó la pasada semana el levantamiento del secreto de toda la investigación relacionada con la Operación Púnica, excepto una pieza nueva, la número 14, en la que se investiga al empresario Javier López Madrid y a Beltrán Gutiérrez Moliner.